El motivo de la cita
Anota en una o dos frases el motivo principal de la consulta: síntoma nuevo, empeoramiento, seguimiento, resultado de una prueba, problema con un tratamiento o petición de derivación.
Algunas pautas sencillas para organizar la información importante, preparar tus preguntas y aprovechar al máximo el tiempo de consulta.
Cuando un recorrido médico se vuelve complejo, puede ser difícil resumir varios meses o años de síntomas en unos minutos.
Preparar algunos elementos con antelación permite presentar más fácilmente lo que te trae, lo que ha cambiado y lo que esperas de la consulta.
No hace falta llevar un expediente perfecto: el objetivo es sobre todo que la información importante sea fácil de encontrar.
Reunir lo principal en una nota, un cuaderno o tu móvil puede evitar tener que buscarlo todo en el último momento.
Anota en una o dos frases el motivo principal de la consulta: síntoma nuevo, empeoramiento, seguimiento, resultado de una prueba, problema con un tratamiento o petición de derivación.
Prepara la lista de tus medicamentos y tratamientos actuales, con las dosis si es posible. Indica también los tratamientos que has dejado recientemente y los efectos secundarios que hayas tenido.
Reúne solo los informes, análisis, pruebas, recetas o cartas realmente útiles para la consulta. Los documentos más recientes suelen ser los más fáciles de aprovechar.
Un síntoma suele entenderse mejor cuando se sitúa en su contexto que cuando se resume solo por su intensidad.
Intenta situar aproximadamente el inicio del síntoma y precisar si es estable, intermitente o va a peor.
Todos los días, algunas veces por semana, durante ciertas actividades o solo en periodos concretos.
Anota lo que parece desencadenar, empeorar o, al contrario, mejorar el síntoma, si lo has identificado.
Explica de forma concreta lo que el síntoma te impide o te obliga a cambiar: sueño, alimentación, desplazamientos, trabajo, estudios, actividades o autonomía.
Elige solo las que correspondan a tu situación.
Pregunta qué está previsto después de la consulta: prueba, tratamiento, vigilancia, opinión especializada o nueva cita.
Si te proponen una prueba, puedes preguntar su objetivo y qué podrían cambiar sus resultados en la atención.
Puede ser útil saber qué síntoma o qué problema busca mejorar principalmente el tratamiento.
Cuando sea pertinente, pregunta qué efectos secundarios o cambios deben llevarte a volver a contactar con el profesional.
Comprueba el plazo previsto hasta la próxima cita o el siguiente paso del recorrido.
Si necesitas un seguimiento particular, pregunta a qué profesional contactar y en qué situaciones.
Ten tu nota o tu lista de preguntas a mano durante la consulta. Puedes mirarla: está precisamente para ayudarte.
Si no entiendes una explicación, pide que te la reformulen. También puedes tomar algunas notas sobre las decisiones tomadas y los próximos pasos.
Si te ayuda y las condiciones lo permiten, también puedes ir acompañado/a de un ser querido.
El SED y la gastroparesia son poco conocidos por algunos profesionales sanitarios. Puedes llevar un documento de referencia para facilitar la conversación:
Guarda una breve nota de las decisiones importantes: cambio de tratamiento, pruebas prescritas, derivación o próxima cita.
Añade las recetas, informes y resultados en el mismo lugar que tus otros documentos médicos para encontrarlos fácilmente.
Si te han pedido varios trámites, una pequeña lista puede ayudarte a seguir lo que está hecho, lo que está pendiente y lo que todavía necesita una cita.
Estas fichas son herramientas de organización y no sustituyen un consejo médico. No permiten hacer un diagnóstico ni decidir un tratamiento.
Fichas sencillas para rellenar antes de una consulta y no olvidar nada importante.